
La restricción "excepcional y temporal" amplía por un mes más el veto a que extranjeros de "cualquier nacionalidad" puedan ingresar al país "por carreteras u otros medios terrestres, por vía aérea o por transporte acuático" al territorio brasileño.
Según la medida, la prórroga obedece a una "recomendación técnica y fundamentada" de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa, reguladora) por "motivos relacionados a los riesgos de contagio y diseminación del coronavirus".
No obstante, la disposición adoptada exime de las restricciones a los brasileños que retornen al país y a los extranjeros con residencia permanente o temporal o que formen parte de misiones diplomáticas oficiales.
La determinación, que unifica otras que fueron aplicadas en los últimos días para casos específicos en cada frontera y de control de los espacios aéreo y marítimo, fue tomada por los ministerios de Casa Civil (Presidencia), Justicia y Seguridad Pública, Infraestructura y Salud.
El principal paso fronterizo, localizado en Foz de Iguacú, en el sureño estado de Paraná y región que comparten Brasil, Argentina y Paraguay, ya se tenía el paso completamente restringido, mientras que a Pacaraima, ciudad del amazónico estado de Roraima y limítrofe con Venezuela, fueron enviadas tropas del Ejército.
Los controles también se han redoblado en las seis ciudades fronterizas con Uruguay y algunas con Paraguay y Bolivia en las que prácticamente el límite con Brasil se da por una calle, como en Tabatinga, en el estado de Amazonas y que une al país con Colombia y Perú, y que es la ciudad con el índice más alto de mortalidad.
Brasil sobrepasó este viernes a Rusia en número de casos del nuevo coronavirus tras registrar 20.803 nuevos contagios en un día y se convirtió en el segundo país del mundo más afectado por la pandemia.