
Personas indignadas llegaron este lunes hasta la casa del jefe comunal con explosión de bombas, huevos entre otros elementos. El intendente salió a conversar con los manifestantes.
Urbieta solicitó que este martes vayan a su despacho cinco personas para que puedan conversar.
Asimismo dijo que no está apegado al cargo y que se puede dar una eventual renuncia pero bajo ciertas cláusulas. Los manifestantes indicaron que las movilizaciones continuarán y cuestionaron la venta de un inmueble municipal.