
El Tribunal de Sentencia, integrado por los Jueces Librada Beatriz Peralta (Presidente), Gloria Carolina Dávalos y Cándido Insfrán Mendieta, como miembros titulares, ha resuelto condenar 10 años de cárcel a Nelson Ramón Giménez por los hechos de Posesión y Comercialización de Marihuana, además de Transgresión a la Ley de Armas.
La acusación estuvo a cargo del abogado Armando Cantero Fassino, agente fiscal de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico, quien solicitó 12 años de condena para el encausado.
La defensa de Giménez, fue ejercida por el abogado Néstor Echeverría, quien había solicitado en los alegatos finales, 5 años de condena para su defendido.
El profesional manifestó que presentará el recurso de apelación.
ANTECEDENTES DEL CASO
Agentes especiales de la Secretaria Nacional Antidrogas (Senad) en coordinación con el Ministerio Público incautaron 3.858 kilos de marihuana, en la colonia Piray, distrito de Capitán Bado, departamento de Amambay, con un valor aproximado a 116 mil dólares americanos durante un operativo denominado “Cobra II”.
En una de las propiedades intervenidas, la Senad detuvo a cuatro personas, entre ellas un menor de edad, identificados como O.C. (17), Wilson Marecos (18), Tito Augusto Ocampos (46), Enrique Anselmo Denis Pavón (23) y Nelson Ramón Giménez (26).
En dicho lugar detectaron 1.098 kilos de marihuana prensada y 782 kilos de marihuana picada. Además se incautaron de 3 escopetas y 1 pistola.
Los agentes especiales en conjunto con la fiscal antidrogas, Valeriana Ferreira, efectuaron allanamientos en dos viviendas que servían de operaciones de un clan dedicado a la provisión de marihuana al Brasil.
Los antidrogas detectaron además en otra vivienda, 1.350 kilos de marihuana prensada y 628 kilos de la hierba picada oculta en campamentos improvisados, así también, hallaron elementos para el procesamiento de la droga como cinco gatos hidráulicos y cuatro prensas, la comitiva también requisó una camioneta Chevrolet S10.
Por disposición de Ferreira, los agentes especiales de la Senad procedieron a la incineración de los alijos de drogas, así como de los campamentos e implementos encontrados.