
El juez Christian González, del Tribunal de Sentencia de Villa Hayes explicó que en el marco penal previsto es de hasta 30 años. Sin embargo, el tribunal por mayoría entendió que había elementos positivos, sobre todo en la persona del acusado, en determinados comportamientos posterior al hecho, lo que obligó a considerar a su favor y en ese contexto decidieron que la pena más justa era los 27 años
“Se le debe tener en cuenta los años en el que ya guarda reclusión como procesado. Las medidas de seguridad también fueron solicitadas por el fiscal del caso, pero no existían elementos claros con relación a su análisis, por lo tanto no se expidió el tribunal con ningún tipo de medida de seguridad”, agregó.
El magistrado sostuvo que tuvieron en cuenta aspectos biológicos del acusado. Se pensó que tras el cumplimiento de la condena va a tener el tiempo necesario para lograr la finalidad de la pena, que es re adaptarse a una vida sin delinquir. Manifestó que esto sería suficiente para servir de protección y ejemplo para evitar agravios a bienes jurídicos protegidos por la ley.
“Le asfixié, dijo el padre”
.Julio César González Cáceres había llamado a su expareja y madre del chico, a comentarle lo que había hecho. Incluso le dio detalles de la forma en que asesinó a su hijo y donde dejó el cuerpo.
“Le asfixié, le tapé la boca y le asfixié, ¿Entendés?”, había expresado en su momento, el ahora sentenciado a 27 años de cárcel.