
“Está muy afectado y va a seguir afectado, es algo que nos preocupa mucho, lastimosamente, elegimos defender la vida de los paraguayos, no es culpa nuestra, es una realidad, Brasil es una amenaza, me encantaría que se reactive lo antes posible, pero no lo vamos a hacer”, comentó Abdo durante su visita al departamento del Amambay este miércoles.
En cuanto al destino de los 1.600 millones de dólares de la ley de emergencia nacional, recordó que una parte fue para los créditos a los micro, pequeños y medianos empresarios, como una asistencia económica durante esta pandemia.
En tiempos de actividad económica, solamente el microcentro de Ciudad del Este ocupa a unas 100.000 personas, entre empleados formales y vendedores ambulantes, por lo que todos ellos se encuentran sin opción laboral hasta que se reabran las fronteras. La Cámara Paraguaya de Comercio estima que el negocio en todas las fronteras del país representan un 30 % del Producto Interno Bruto (PIB), que en este momento se fue.
SITUACIÓN EN LOS ALBERGUES
El jefe de estado pidió entender que la pandemia es una situación que nadie podía prever. Esto, en relación a los 2.500 compatriotas que desean retornar al país tras haber quedado sin empleo.
Recordó que más de 3.000 personas ya pasaron por los albergues y que más de 1.900 ya salieron tras cumplir la cuarentena inteligente.
ACTITUD PREPOTENTE DE AUTORIDADES
Sobre el intendente de Pedro Juan, José Acevedo, quien atropelló una barrera militar el domingo pasado para salir del país y volver a entrar, violando claramente la cuarentena, Abdo pidió respeto. “Tenemos que ser conscientes de que no puede haber nadie que tenga privilegios en términos del respeto sanitario”.