
En el lugar dos sicarios balearon a Hugo Alberto Ayala Zolabarrieta (36) quien contaba con antecedentes penales por violación a la ley de armas, resistencia y utilización de documento público con contenido falso y a Sandro Daniel López Godoy alias “Loquiño” (42).
“Loquiñó” murió en el lugar, mientras que Ayala Zolabarrieta, que estaba festejando su cumpleaños con familiares y amigos, fue removido a un centro asistencial por los bomberos rojos, donde poco después acabó falleciendo.
Los autores del crimen se encontraban a bordo de una motocicleta de mujer, de color negro, la cual abandonaron a unos metros del hecho, sobre Alejo Garcia entre Natalicio Talavera y teniente Herrero, frente a la entrada lateral del cementerio central, ya que se les soltó la cadena e ingresaron al campo santo y se dieron a la fuga.