
“Los guardianes Paulino y Laércio Guajajara se habían alejado de la aldea para buscar agua cuando fueron cercados por lo menos por cinco hombres armados”, informó en Twitter la secretaría de Derechos Humanos de la gobernación de Maranhão.
“Es hora de parar ese genocidio institucionalizado. ¡Paren de autorizar el derrame de sangre de nuestro pueblo!”, se pronunció en Twitter después del crimen Sonia Guajajara, coordinadora de la Asociación de Pueblos Indígenas de Brasil.
Paulino y Laércio formaban parte de Guardianes de la selva, un grupo de más de un centenar de indígenas creado para proteger sus territorios de invasiones en ese estado brasileño escenario de enfrentamientos por tierras.
La gobernación informó que un maderero está desaparecido. Versiones extraoficiales afirman que murió en la emboscada.
El ataque ocurrió en el territorio indígena Arariboia, localizado a unos 500 kilómetros de San Luis, capital del estado, precisaron las autoridades.