
“Acabo de escuchar del presidente Jair Bolsonaro el aviso de mi dimisión del Ministerio de Salud. Quiero agradecer la oportunidad que me fue dada, de gerenciar nuestro Sistema Único de Salud, de levantar el proyecto de mejorar la salud de los brasileños y de planear el enfrentamiento de la pandemia del coronavirus, el gran desafío que nuestro sistema de salud está por enfrentar”, publicó Mandetta en su cuenta en Twitter.
Agradezco a todo el equipo que estuvo conmigo en el Ministerio de Salud y deseo éxito a mi sucesor en el cargo. Ruego a Dios y a Nuestra Señora Aparecida que bendigan mucho a nuestro país”, añadió.
Así se da el epílogo a la pulseada que durante semanas sostuvieron Bolsonaro y Mandetta acerca de la conducción del sistema de salud frente a la crisis planteada por el coronavirus.
Sin embargo, ahora, Brasil podría enfrentar una grave crisis política, además de la crisis económica y sanitaria impuesta por la grave diseminación del coronavirus en su territorio. El expresidente Luis Inacio Lula da Silva comparó a Bolsonaro con el “capitán del Titanic”.
“El navío se estaba hundiendo y él continuaba fingiendo que nada estaba ocurriendo. El país está a la deriva. Una nave sin rumbo. Es urgente evitar el crecimiento del número de contagiados. El Gobierno tiene que dar condiciones para que los pobres se queden en sus casas y dar garantías de seguridad a los trabajadores esenciales. En los Estados Unidos, (Donald) Trump negaba la enfermedad (Covid-19) y vean ahora como está Nueva York”, publicó Lula en su cuenta en Twitter.
Sucede a Mandetta en el cargo de ministro de Salud del Brasil, el oncólogo Nelson Teich.