
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, doctor Eugenio Jiménez Rolón, reconoció que hasta la fecha existe una justicia sobornable y que llevará su tiempo terminar con esta práctica. “Depende de los administradores públicos. Estamos comprometidos en eso. Estamos trabajando. Tomo nota y acepto la critica de la Iglesia. Son situaciones reales las que dijo el obispo”, indicó.
Durante su homilía, Monseñor Ricardo Valenzuela se lanzó principalmente contra los jueces y fiscales corruptos. Instó a los mismos a apostar por la honestidad para evitar que la sociedad vuelva a la práctica de hacer justicia por mano propia.
Eugenio Jiménez aseguró que están limpiando la institución judicial y en ese sentido citó que 15 jueces no fueron confirmados en sus cargos y muchos legajos que fueron enviados al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.
IMPACTADA POR FUERTE HOMILIA
A su vez, la senadora colorada Lilian Samaniego, quien también participó de la celebración mariana, manifestó a la prensa que le impactó y caló profundamente la fuerte crítica de la Iglesia Católica. “Es un mensaje muy profundo. Vi la fuerza de la juventud peregrinando, me impresionó eso. La juventud exige la transformación para que el Paraguay sea un país de oportunidades”, indicó.
Sostuvo que cuesta asumir los errores y escuchar las críticas, pero resaltó que como legisladora se compromete a acompañar los proyectos de leyes que apuesten a la transparencia y además a la renegociación del tratado de Itaipú, el cual fue uno de los pedidos expresos del obispo de Caacupé.
“Cada uno de nosotros tenemos que poner de nuestra parte. En todos los aspectos llevamos la reflexión de lo que dijo en su homilía y también en el mensaje que dio a toda la ciudadanía”, puntualizó.
LA INSEGURIDAD
Por su parte el ministro del Interior, Euclides Acevedo, resaltó que él solo no podrá solucionar el problema de la inseguridad. “La Policía atrapa a delincuentes, pero es la Justicia la que debe aplicar sanciones”, remarcó.
Con relación a los abucheos recibidos por el Presidente, el ministro Acevedo argumentó que es normal que la ciudadanía traslade su angustia de alguna forma. “La gente tiene que trasladar su angustia y sus necesidades con expresiones sociales. Hay que ser tolerantes”, dijo.