
Durante su homilía el capellán dedicó el Salmo 39 al ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, y dijo que espera “que entre bien en la conciencia de Villamayor”. “Mientras esté ante gente malvada vigilaré mi conducta, me abstendré de pecar con la lengua, me pondré una mordaza en la boca. Así que guardé silencio, me mantuve callado”, dice el pasaje bíblico.
“Queremos acompañamiento. Queremos un papá que nos acompañe y no que nos amenace. Cuando Villamayor fue a San Pedro todos lo esperamos con ansias para decirle nuestras necesidades, pero sin embargo él nos llamó la atención”, expresó el sacerdote.
Dijo también que es un compromiso para el nuevo comandante de la Policía Nacional velar por la familia del fallecido y para que se aclare el hecho. Pidió perdón a la ciudadanía por no llenar las expectativas de la gente, por falta de elementos necesarios para cumplir cabalmente con sus obligaciones. Pidió que todos oren por los policías para que sean hombres de bien y puedan brindar al pueblo lo que necesiten.