
El conflicto se originó luego de una denuncia fue presentada por la magistrada Dilma Haydee Prieto contra el coordinador general del Tribunal de Sentencia de la Circunscripción Judicial de Amambay, abogado Santiago Trinidad Núñez y varios funcionarios del Palacio de Justicia por supuestas irregularidades cometidas en el cumplimiento de sus funciones. La denuncia fue presentada a raíz de un incidente que se había suscitado durante la feria judicial.
En conversación con Radio Sin Fronteras, el juez Santiago Trinidad Núñez expreso que la denuncia está totalmente fuera de lugar, una conducta de una persona que no está capacitada, con un desconocimiento tanto profesional como ético de la investidura que debe guardar como magistrado, en fin, desatinada presentación y crea un estado de insatisfacción estar en su presencia.
El incidente se registró en la Feria Judicial por falta de respuesta en las reiteradas solicitudes de un expediente que se encontraba en el despacho de la jueza Dilma Haydee Prieto y dicho documento era requerido para la realización de una audiencia de revisión de medidas.
Núñez destaco que lo más resaltante fue que la magistrada, se apersono esa fecha a las 10 de la mañana en el Palacio de Justicia, se apodero del expediente para luego retirarse del lugar. Ante esa circunstancia, el denunciado ordeno la apertura del despacho con la autorización de las autoridades de la Circunscripción Judicial de Amambay. El mismo agrego que recién a las 18 hs de ese día, Prieto entrego el expediente ante las reiteradas solicitudes.
En otro momento de la entrevista, el magistrado refirió que la conducta de su colega ameritaba una denuncia por Frustración a la persecución individual y prevaricato ante la Superintendencia de la Corte, pero que decidió no presentar por tratarse de una compañera con quien tenía que compartir todos los días, en pocas palabras fui condescendiente con ella y al final se me adelanto, apuñalándome, acoto.
Finalmente señalo, que es la primera vez que se presenta este tipo de sinsabores en más de dos décadas de trabajo en el Poder Judicial.