
El equipo de Víctor Bernay tuvo que absorber el sinsabor del gol en contra de Herminio Miranda, quien a los 8’ de la primera etapa fusilaba a Juan Pablo Carrizo.
River Plate sostuvo la ventaja con criterio toda la primera mitad. Pero le costó aguantar el empuje de rival que sobre los 62’ establecía la paridad con un tiro libre.
Fue a través de Federico Carrizo, quien ejecutaba con maestría el remate para someter a Armando Vera, que la legó a tocar pero sin poder evitar sucumbir.
Desde el empate registrado, Cerro Porteño cobró mejor semblante y pudo inclinar el trámite con mayor asiduidad a territorio local, hasta conseguir el desnivel a los 93’.
Alberto Espínola encontró suelta una pelota y con bronca patea al arco para resolver la acción y capturar los puntos que le sirven para meterse a la lucha por obtener el pase directo a la zona de grupos de la Libertadores del año que viene.
Esa es la única pelea que le queda al Ciclón, dada la anticipada baja de la lucha por la corona del semestre, que queda sólo entre Olimpia y Libertad, que empató con Luqueño pero resulta ser el gran perdedor de la fecha con la mala combinación de resultados.
River Plate, por encima de que duela perder de local no sufre demasiado con el tropiezo, puesto que aún continúa inmerso en zona de Copa Sudamericana y está medianamente aliviado en cuanto al promedio y casi asegurando la permanencia en la élite.