
Sus restos fueron llevados al Santuario Nuestra Señora del Rosario de esta ciudad, donde el capellán de la zona norte, de San Pedro, Pbro. oficial inspector Milciades Velázquez Franco, criticó duramente el traslado de los reos diciendo que “fue una vergüenza la mínima seguridad que se brindó durante dicho traslado de los delincuentes” que le costó la vida a Ferrari.
Dijo que de esta forma se seguirá derramando sangre y enlutando a muchas familias. Instó a la Policía Nacional a unirse y trabajar en equipo. Recordó como una excelente persona al comisario Félix Ferrari.
Además señaló que el personal de la zona norte padece innumerables penurias y necesidades en materia de salud, protección, alimentos y seguridad, y que muchas veces se ven obligados a mentir a sus familiares y decir que “todo está bien” pero que estos no tardan en darse cuenta de las calamidades que sufren en el interior del país.
Familiares, amigos, vecinos, miembros de las fuerzas policiales, estudiantes del colegio Santa Teresita, exinstitución de estudios del fallecido, y docentes participaron de la celebración de la palabra en el Santuario Nuestra Señora del Rosario.
Con pañuelos blancos, banderas paraguayas y luqueñas, vecinos del segundo barrio Bella Vista de esta ciudad salieron a las calles a dar el último adiós al uniformado. Visiblemente afectados, varios vecinos de Ferrari lo recordaron como “una persona servicial y alegre”.