
El proyecto es muy resistido por todos los sectores del departamento, tanto políticos como empresariales, porque aseguran que solamente perjudicará a los habitantes respetuosos de la ley y que los delincuentes se ocultarán mientras dure la Excepción, para luego reaparecer con todo.
El único que sigue defendiendo la idea con mucha fuerza es el presidente del Congreso, Llano, quien asegura que es necesaria esta medida en Amambay ya que allí se está perdiendo la guerra contra el crimen organizado.
Tampoco las organizaciones de derechos humanos se muestran entusiasmadas con la idea, puesto que la medida suele posibilitar abusos de poder de los estamentos de seguridad, ante los que los ciudadanos se ven indefensos. Además, hasta ahora, las veces que ha sido aplicada no sirvió para nada.