
Según la denuncia, la víctima fue invitada por los sospechosos para acudir a una casa del vecindario, en la noche del 15 de octubre pasado. Luego, la niña fue supuestamente dopada para ser abusada por unos nueve adolescentes.
Los sospechosos habrían amenazado de muerte a la niña para no denunciar el abuso, por lo que recién dos meses después la víctima comentó su dramática experiencia a su madre, quien finalmente ayer comunicó el hecho a una comisaría.
La Policía tiene el nombre de pila o apodo de los supuestos autores y están averiguando la identificación completa de los sospechosos.
El fiscal Edgar Benítez fue informado de la denuncia y es el encargado de la dirección de la investigación.