La actividad en el Colegio Nacional de San Pedro este miércoles se vio alterada con el derrumbe parcial de un pabellón de aulas de tres plantas, aún en proceso de construcción.
Según informó el corresponsal Omar Acosta a ABC Cardinal, el derrumbe tuvo lugar en momentos en que había obreros trabajando en el pabellón, aunque no se registraron lesiones entre estos o los estudiantes de la institución.
Según se reportó, los pisos superiores de la estructura no eran utilizados por los alumnos, aunque tres aulas de la planta baja sí lo eran.
Los estudiantes que usaban esas aulas afirmaron que se negarán a volver a ingresar hasta que un arquitecto verifique la seguridad. La directora de la institución dispuso que de momento las clases de esos alumnos sigan al aire libre.
Richard Brítez, coordinador de Educación en San Pedro, señaló que la construcción de las plantas superiores del pabellón era una obra llevada a cabo por el Ministerio de Educación y Cultura, y afirmó que ingenieros y arquitectos serían enviados desde Asunción para fiscalizar el estado de la misma.
Al respecto esta Secretaría de Estado, cumple en informar que en la tarde este miércoles 7 de marzo una estructura aún en construcción colapsó y no causó daño físico alguno a los que se encontraban en las inmediaciones. Una vez conocido este suceso todas las autoridades locales del MEC se constituyeron en el sitio para dar en primer lugar apoyo y en segundo término, para iniciar las investigaciones correspondientes para aclarar lo sucedido y deslindar responsabilidades.
En ese sentido, la empresa fiscalizadora de la obra, Red de Ingeniería de Servicios S.A. (REDINSA), informó a este ministerio que los trabajos están a cargo del Consorcio Central (Fernando Moreno, Celso Moreno y Edgar Ahrens) y que se llevó a cabo la carga de varilla de hierro y se autorizó la carga del hormigón el día 28 de febrero de 2018. Sin consulta previa, el contratista procedió a retirar parte del encofrado y eliminó algunos puntales claves el día 7 de marzo de 2018 (ocho días posteriores a la carga).
Siguiendo las buenas prácticas estos puntales deben permanecer en sitio hasta por lo menos 60 días posteriores a la carga, todavía no se ha verificado la prueba de rotura de las probetas del hormigón cargado (cuya responsabilidad es del contratista gestionar ante el INTN o facultad de ingeniería UNA, según los establecen los documentos contractuales).
Con estos datos preliminares, las investigaciones proseguirán hasta aclarar por completo lo acontecido y castigar, si el proceso los amerita, a los responsables de la construcción.
Esta administración reafirma una vez más su compromiso en velar por la seguridad de los estudiantes y docentes, para de esta manera contribuir en el mejoramiento continuo de una calidad educativa íntegra.








