
Lo acontecido en la última ordinaria de la Cámara Alta ya no tendrá consecuencias para los infractores, sin embargo, sirvió para dejar un precedente y para que se decida que a partir de este jueves se aplicará el reglamento a rajatabla y con tolerancia cero.
“Los colegas que se excedan en el uso de la palabra en el sentido de improperios serán primeramente advertidos, en una segunda instancia se les cortará el micrófono y si continúan los insultos me verá obligado a levantar la sesión”, anunció el titular del Congreso Silvio Ovelar, en conferencia de prensa.
Respecto al caso de Paraguayo Cubas indicó que si el legislador continúa en su “actitud obstruccionista”, se verá obligado a hacer uso de la fuerza pública del Senado, para sacarlo de la sala.
En cuanto a las ausencias injustificadas a la hora marcada para la sesión ordinaria, el senador Ovelar detalló que las multas para los raboneros orillarían los G. 7.800.000. Todo se aplicará de forma irrestricta a partir de este jueves.
El titular del Congreso también avisó que se exigirá la asistencia a las reuniones de las comisiones, para lo cual pedirán informes permanentes a los respectivos presidentes. No obstante, aclaró que en este caso analizarán qué tipo de sanciones corresponde.
NO EXISTE EL VOTO POR AUTORIZACIÓN
Sobre lo acontecido con el senador Dionisio Amarilla, quien no solamente emitió su voto, sino también el de su colega Blas Llano, quien le dio licencia para ello, Ovelar aclaró que no existe el voto por autorización y que en ningún caso se permitirá que un senador incurra en esta práctica.
TRANSCRIBIR HASTA LA ÚLTIMA PALABROTA
Respecto al diario de sesiones, Ovelar opinó que se debe transcribir hasta la última palabra, sea insulto o no, a fin de que todo quede registrado. Sin embargo, reveló que otros opinan que se deben omitir los improperios.