
Agentes procedieron al corte de cinco hectáreas de cultivo de marihuana y a la incineración de los dos campamentos, además de 800 kilos de marihuana picada, 250 kilos de marihuana prensada, tres prensas rústicas y cinco gatos hidráulicos utilizados para compactar los paquetes de la hierba.
Con la superficie de cultivo destruido, se anuló la circulación de al menos 15 toneladas de marihuana, ocasionando un daño económico aproximado a los USD 450 mil, sin considerar los elementos logísticos eliminados.