
De acuerdo a los datos, unos 40.000 kilos de marihuana 30.000 kilos de la droga prensada y otros 10.000 de marihuana picada fueron destruidos por los uniformados.
Se estima que la pérdida de los narcotraficantes asciende a 1.600.000 dólares americanos solamente teniendo en cuenta la destrucción de la marihuana. También se procedió a la quema de los campamentos en donde las personas cultivaban y procesaban la droga.
Los campamentos contaban con generadores de electricidad, alimentos, enseres para procesar la planta y hasta canchas para practicar deportes. El fiscal Celso Morales señaló que el lugar es abandonado y no precisó de quién sería el propietario del inmueble.
El teniente coronel Simón Leguizamón, vocero de la FTC, dijo que a raíz de informaciones de inteligencia recabadas por los uniformados se realizaron incursiones desde el sábado en la zona donde finalmente se encontraron los campamentos y los cultivos.
Los datos que tenían era que los integrantes de la banda de secuestradores estaban en esa zona. “Los operativos van a continuar”, insistió el militar.