
Ni siquiera el presidente de la Cámara Baja Pedro Alliana llegó para la extraordinaria marcada para las 10:30 de este jueves, en el que el único punto del orden del día era el estudio de la remoción de Ulises Quintana, preso en Viñas Cué.
Con esto, recién a la vuelta del receso parlamentario podrá volver a intentarse el tratamiento de la expulsión de Quintana, tomando en cuenta que a partir del lunes ya solo quedará la Comisión Permanente del Congreso, mientras los demás integrantes se tomarán vacaciones hasta el 1 de marzo.
“Lo califico como la crónica de una muerte anunciada, el día de ayer evidentemente esta componenda ya estaba perjeñada y finalmente se confirma lo que evidencia esto: la falta de compromiso institucional y las prioridades de las agendas partidarias”, dijo la diputada Kattya González.
Explicó que Quintana se salva hasta final del receso parlamentario ya que la Comisión Permanente del Congreso no puede convocar para este estudio, pues por su carácter bicameral no está habilitada a estudiar un tema que corresponde solamente a una de las cámaras.
Por su parte, el diputado Juan Ramón Romero Roa aclaró que él está a favor de la expulsión, pero que respeta la postura de sus colegas, quienes decidieron ausentarse.