
Las fuerzas de seguridad tratan de determinar las motivaciones del atacante, que fue reducido por un grupo de transeúntes antes de recibir los disparos de la policía y llevaba adosado al cuerpo un falso explosivo.
Mientras continúan las pesquisas para determinar la identidad de las víctimas mortales, las autoridades sanitarias han informado de que uno de los heridos está en estado “crítico, aunque estable”; otro está “estable” y el tercero tiene heridas de poca gravedad.
El incidente provocó escenas de confusión y miedo en una zona turística ubicada a la entrada de la City, el centro financiero de la capital británica.
El ataque comenzó en un edificio situado en el extremo norte del puente, conocido como Fishmongers’ Hall, en el que, entre otras actividades, estaba programa una conferencia con alumnos y profesores de la Universidad de Cambridge.
El presunto terrorista fue abatido a pocos metros de ese recinto, sobre una de las aceras del puente de Londres, el mismo lugar donde en junio de 2017 tres hombres iniciaron otro ataque, en el que mataron a ocho personas e hirieron a otras 48.
También igual que en aquella ocasión, el atentado se ha producido pocos días antes de unas elecciones generales en el Reino Unido, y ha hecho que los principales partidos británicos suspendan temporalmente los actos de la campaña previa a los comicios que se celebrarán el 12 de diciembre.