
Los ingleses habrían de conseguir el pasaje a la final de la Liga.
Divock Origi madrugaba a los españoles con un gol. El temprano tanto empezó a acomodar las cosas.
Barcelona trató de organizar el juego en el medio y explotar su rapidez en ofensiva, pero los circuitos por donde Messi podría desarticular la marca inglesa estuvieron cortados.
Con el argentino bloqueado, Liverpool tuvo paciencia hasta el complemento y en dos minutos (54’ y 56’), Georgino Wijnaldum emparejaba las cifras globales.
Adormecido y desacomodado, Barcelona quedó rezagado y esperando alguna genialidad de su crack, pero en avanzada poco y nada propuso, y en una distracción, Origi aprovechaba un cobro rápido de un córner para sorprender a los catalanes y mandarla a guardar por cuarta vez, la segunda de su producción.
Liverpool jugará con Ajax o Tottenham la final el próximo 1 de junio en el Wanda Metropolitano de Madrid.