
"No estamos aquí exclusivamente para ganar dinero, sino para devolverlo a las personas LGTBI+ a través de acciones sociales", explicó en una entrevista con Efe en Sao Paulo el primer ejecutivo del Pride Bank, Marcio Orlandi.
Este banco digital nació con el propósito de lograr un cambio social y lo hizo de la mano del Instituto Pride, una organización que recibe el 5 % de los ingresos brutos del banco para revertir "parte del beneficio" en acciones que "beneficien a la comunidad".
"Nuestro objetivo es que todos seamos tratados de la misma forma, como merecemos" y tener la oportunidad de "ser quienes realmente queremos ser", explicó.
Por ahora, el banco trabaja en tres proyectos sociales, uno de los cuales está centrado en ayudar a jóvenes de la comunidad que necesitan "orientación y apoyo" en el barrio paulista de Arouche, en el centro de Sao Paulo y uno de los históricos "reductos gay de la ciudad".
La entidad también pretende apoyar a la organización "Eternamente Sou", dedicada a la integración de personas LGTBI+ de la tercera edad, y quiere financiar la reforma de la "Casa de Brenda Lee", un albergue de Sao Paulo que desde hace más de tres décadas acoge a transexuales y travestis sin hogar.En un futuro, la idea es ayudar a "centenas o miles de organizaciones" de todo Brasil y, en concreto, del norte y el nordeste del país, donde la comunidad LGTBI+ "sufre mucho más" por el hecho de vivir en sociedades "más machistas y conservadoras", lamentó Orlandi.
Entre todos sus sueños, el CEO de Pride Bank destacó la pretensión de ofrecer a los clientes planes de salud "específicos", por ejemplo en relación a las hormonas que toman las personas transgénero.
Para garantizar a los Priders - como son llamados los clientes de la entidad- la transparencia, el banco eligió a la empresa tecnológica Welight, que ofrece "abiertamente al público" la visibilidad completa de como cada céntimo fue distribuido y aplicado en cada causa social.
Para aumentar su visibilidad, una parte de los ingresos del banco irá destinada a las labores de promoción de las actividades del propio colectivo, a través de "eventos culturales o creando un festival de música propio", desveló el director del banco.
"En Brasil tuvimos un retroceso muy grande relativo a la inversión en la cultura de la comunidad LGTBI+", criticó Orlandi, quien considera "importante" que el arte del país ofrezca "referencias positivas" a todas aquellas personas que puedan tener "miedo" a asumir su identidad o su orientación sexual.