
En la segunda final de la Liga de Nicaragua, el Real Estelí venció 3-1 al Managua y con un global de 4-2, fue el flamante monarca del fútbol centroamericano, siendo así el primer campeón en la época de la pandemia del coronavirus.
El festejo obviamente fue bastante frío, ya que desde la llegada del virus que azota al mundo, los partidos son a puertas cerradas. Los jugadores, cuerpo técnico y ahí se limitó la alegría de los campeones. Esta liga fue una de las pocas que se resistió a parar a pesar del problema mundial sanitario.
En esta liga estuvieron jugando dos paraguayos, Fernando Insaurralde y Alexander Moreno, ambos en la Juventus de Managua. El primero decidió romper contrato con el club por miedo a la pandemia y precautelar la salud, mientras que Moreno decidió continuar hasta la última jornada antes de la fase final.