
La primera conquista fue de los locales. Cuando se jugaban 20’ minutos, Blas Cáceres atropellaba al centro del área para someter a Alfredo Aguilar.
Libertad fue un poco más atrevido en casi toda la primera etapa. Olimpia estuvo encogido, sin ideas concretas y solamente tuvo una llegada clara hacia el arco de Martín Silva.
Pero el trámite cambiaría en el complemento porque el conjunto de Daniel Garnero entró con una nueva predisposición, la que la advirtió Libertad.
Apenas un minuto de comenzado el segundo periodo, Néstor Camacho remata al arco y en la trayectoria se desvía en Roque Santacruz para el empate.
La paridad le daba a Olimpia más vertiginosidad. Equilibró más de mitad de cancha para adelante, manejó la pelota en las cercanías del área gumarela y se equilibraron las acciones.
Si bien en la primera mitad Libertad tuvo más empuje y Olimpia en la segunda, no obstante no hubo superioridad ni de uno ni de otro.
Daba la sensación de que un golpe de inspiración podría ser fundamental para cualquiera, pero se cerró en paridad que de cierto modo denota el peso jerárquico de ambos planteles.