
Este domingo 28 de julio, en Naranjal (Alto Paraná), se llevó a cabo la fiesta de la costilla, atrayendo unos 5.000 comensales de la zona, además de los visitantes de Brasil y Argentina.
La idea de este festival comenzó en Brasil y los habitantes de Naranjal quisieron tener su versión, por lo que, durante los dos primeros años, asaderos experimentados del vecino país vinieron a enseñar a los compatriotas y durante la última década de este festival ya son ellos quienes se encargan de cocinar los más de 140 costillares completos, en un trabajo minucioso y paciente de al menos 9 a 10 horas.
Además de las costillas (que se venden así completas y generalmente se compran para grupos de 30 a 40 personas), existen otras variedades de cortes que quizás desatan menos curiosidad que las costillas porque las mismas tienen un gusto y sabor únicos.