
A 11 días de un nuevo episodio de violencia que vincula a la hinchada organizada del club luqueño, trascendieron imágenes de circuito cerrado de los terribles segundos que soportaron los ocupantes del automóvil Toyota, propiedad de Cristian Servín.
El auto quedó estacionado en las inmediaciones del Feliciano Cáceres, donde el mencionado mantuvo una reunión con autoridades del club. Servín es uno de los líderes de la Barra de Luque, que mantiene una disputa con los Chancholigans.
El material muestra a un grupo de personas reunidas a escasos metros del vehículo en cuestión, y de a poco se van acercando; a ellas se suma otro grupo de hinchas, que a las corridas arremeten contra el coche, arrojando piedras, golpeando con palos y violentando una de las puertas.
Algunos coches que circulaban por la zona tuvieron que desviar el trayecto para no ser alcanzados por la furia de los barras, en tanto que el Toyota, finalmente, abandonó el sitio, perseguido por un sujeto que arrojó una piedra mientras avanzaba.
El afectado sindicó directamente al grupo liderado por Cesar Fabián “Tote” Cáceres, denominado Chancholigans, grupo que incluso contaría con protección policial, lo que favorece a la impunidad con la que se mueven en la ciudad sus integrantes.
A esto se suma que, a pesar de la existencia del registro fílmico, hasta el momento no huy imputados por el hecho. El caso está a cargo del fiscal Federico Leguizamón, quien ya cuenta con el material en su poder.