
Para las 16:33 hora local (20:33 GMT) estaba previsto el lanzamiento del cohete Falcon 9 de SpaceX que lleva acoplada la cápsula Dragon Crew.
En el Centro Espacial Kennedy se encontraban expectantes a este acontecimiento el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el vicepresidente Mike Pence.
A consecuencia del mal tiempo que ya venía manifestando condiciones desfavorables desde hace unos días, los encargados decidieron posponer el lanzamiento para este sábado 30 de mayo.
La NASA y la empresa SpaceX sellaron una histórica alianza para impulsar la misión Demo-2, con la que EE.UU. volverá a enviar a astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI) desde suelo estadounidense después de 9 años.
Los astronautas Bob Behnken y Doug Hurley fueron los elegidos por la agencia para realizar el viaje hasta la EEI.
El objetivo de este lanzamiento es validar el sistema de transporte de SpaceX para futuras misiones operativas y “comercializar la órbita terrestre” abaratando los costes de los viajes espaciales.
La cápsula de SpaceX quedará atracada en la EEI durante un tiempo aun no determinado, pero calculado entre 6 y 16 semanas durante las cuales Hurley y Behnken participarán en trabajos científicos y técnicos junto a otros astronautas.
La misión Demo-2 marca un hito en la exploración espacial y es el último paso del programa de vuelos espaciales comerciales antes de comenzar a realizar misiones operacionales de larga duración.
El objetivo de la NASA es que con su alianza con empresas como SpaceX el ser humano vuelva a pisar la Luna para 2024 y llegar a Marta para 2030.