
Lo que tenía que ser una fiesta en el estadio Río Parapití, pero apenas corrieron 7 minutos del juego cuando la violencia estalló en el sector de gradería sur entre propios barras de Olimpia. El fútbol fue interrumpido por varios minutos, hasta que el juez del duelo ordenó la suspensión.
El juego de la fecha 12 del torneo Clausura entre Olimpia y Sol de América apenas iniciaba, cuando entre barras del sector sur comenzaron a tomarse a golpes, lanzarse cosas y hacer corridas, aparentemente tras un robo de una bandera.
Desde el inicio de los disturbios, Eber Aquino ordenó la interrupción del lance, pero ni los jugadores de Olimpia pudieron calmar los ánimos y el juego finalmente fue suspendido.
Para cuestionar, el débil accionar de la policía que no pudo reprimir a los inadaptados y terminó por descontrolarse en el Río Parapití.