
Chirstian Schaerer, uno de los actores involucrados con la innovadora idea, explicó a Paraguay TV la evolución de la investigación para cambiar el ADN. “De esta forma el mosquito al copular y procrearse el huevo resulta inviable entonces podremos decir que ya no se reproducirán los mosquitos. En otras palabras estaremos creando mosquitos transgénicos”, sostuvo.
Sin embargo para Schaerer el problema con esta técnica es que cuando los mosquitos empiecen a morir se producirá un vacío, considerado peligroso, porque hará que vengan otros mosquitos provenientes de otras regiones que a su vez traerán otro tipo de enfermedades. “Crear ese vacío es interesante cuando estamos ante un momento de crisis para evitar alguna epidemia pero no es sostenible”, afirmó.
Comentó que existe también otra técnica que consiste en esterilizar a los mosquitos con radiaciones atómicas, lo cual produce un efecto parecido al anterior. Entonces esta técnica tampoco resulta conveniente, por lo que las investigaciones se han inclinado hacia nuevas posibilidades como la que están desarrollando actualmente.
“La variante que estamos estudiando nosotros consiste en insertar una bacteria dentro del mosquito para que éste al ser infectado conviva con ella y al estar en ese estado no podrá transmitir la enfermedad a los seres humanos”, mencionó el investigador de la UNA durante una entrevista al programa Tribuna.
“Entonces, con esta investigación estamos analizando cómo tropicalizar un mosquito que tiene la infección y colocar en la mente del paraguayo que estos vectores por más que compartan nuestro ecosistema ya no transmitirán la enfermedad” agregó.
Con ello resaltó también que “ante la existencia de estos mosquitos es lógico que sigamos utilizando insecticidas para exterminarlos si queremos, pero estaremos conscientes de que ya no transmitirán la enfermedad aunque nos pique” subrayó.
Respecto a la bacteria que se inserta a los mosquitos, Schaerer mencionó que es una cepa que se creó en un laboratorio de Australia y que ya se experimentó en varias colonias de países como Brasil y Colombia. Si bien aún no se está dando un resultado concreto, destacó que se sigue estudiando la posibilidad.
Actualmente la idea se encuentra en una etapa experimental en Paraguay, corrigiendo los errores que se dieron en los otros países, según comentó el investigador. “Este trabajo de investigación lleva cuatro años de exploración e involucra a varios países porque es un fenómeno que afecta al planeta”, puntualizó.