
Como inconcebible describió el fiscal Alfirio González el feminicidio del que resultó víctima Francisca Meza González, hallada envuelta en una sábana dentro del inquilinato del barrio Costa Alegre de Coronel Oviedo.
“De acuerdo a la médica forense, la golpeó hasta matarla, de pies a cabezas está llena de golpes”, explicó el fiscal González y aclaró que no se utilizó arma blanca pero sí hubo un claro ensañamiento.
El único sospechoso es su novio Joaquín Amarilla, con quien fue vista por última vez el martes por la noche, cuando él fue a buscarla del trabajo.
Amarilla no negó ni aceptó el hecho y lo único que pudo responder es que no tiene abogados y que además no recuerda lo que sucedió, ya que estaba pasado de copas.
Al margen de su “memoria frágil”, para la Fiscalía todos los elementos apuntan a él, desde el momento en que recogió a su novia del trabajo hasta que el cadáver fue hallado en el domicilio que él alquila.
La joven vivía con sus padres y trabajaba en un local de comidas rápidas. Eu novio por su parte es enfermero, según pudo recabar el fiscal. En la noche del martes los padres de la víctima formularon una denuncia de desaparición porque su hija no llegó a casa.