
La abogada fue identificada como Leticia Castellano Rojas, de 30 años, quien fue detenida cuando se retiraba del Ministerio Público de Pedro Juan Caballero.
La misma contaba con una orden de captura por supuestamente haber tomado fotografías a Laura Casuso y a su vehículo, luego de que esta fuera asesinada en Pedro Juan Caballero, Departamento de Amambay, el pasado 12 de noviembre.
Castellano Rojas pudo ser identificada mediante imágenes del circuito cerrado de la zona, que captó todo lo que sucedió horas antes, durante y después del ataque.
Sin embargo, la abogada recuperó su libertad pocas horas después de su detención, tras su declaración en sede del Ministerio Público ante la fiscala Sandra Díaz. Recién este martes dieron a conocer algunos detalles del procedimiento.
Del poder de la misma se incautaron tres aparatos celulares, que serán remitidos al laboratorio forense para la extracción de datos, y la suma de USD 15.000, puesta a disposición del Ministerio Público.
El subcomisario Favio Rolón, jefe del Departamento de Homicidios, dijo que la mujer estaba siendo buscada ya que estaba con Laura Casuso horas antes de su muerte.
"Creemos tener elementos de que la misma pudo tener implicancia en la realización del hecho (asesinato de Laura Casuso) (...) en algún momento (pudo) facilitar informaciones (a los sicarios)", manifestó el comisario Rolón.
Con respecto a los USD 15.000 que tenía en su poder, la mujer dijo que era dinero para el pago de empleados y para algunos terrenos, sin entrar en mayores detalles, según dijo el jefe policial.
Con el peritaje de los tres aparatos celulares incautados las autoridades esperan obtener algunos datos para conocer su grado de participación o no en el homicidio de Laura Casuso.
Desde Última Hora intentamos contactar con la fiscala Sandra Díaz, sin embargo, no contestó a las llamadas ni a los mensajes enviados a su celular con terminación 894.
Otra de las mujeres que logró ser identificada mediante las cámaras del lugar es Olga Raquel Celeste Giménez, quien se encontraba prófuga, con una orden de captura y en la mira del Ministerio Público.
Giménez estaba sindicada como una las principales sospechosas de haberse llevado el celular de Casuso minutos después de que se consumara el crimen.
La secuencia de imágenes mostraba cuando Casuso salía del templo con una botella de gaseosa, un teléfono celular de color blanco y un manojo de llaves en sus manos.
Detrás de ella salió otra mujer, Luiza Milena Soto, quien supuestamente acompañó a la abogada en su camioneta. Laura Casuso fue interceptada por un hombre que bajó de una camioneta y le disparó 10 veces a quemarropa.