
La emocionada comunidad itagüeña se agolpó en masa para ver el cuarto reestreno de su equipo en el círculo de honor del fútbol local.
Hasta allí llegó Libertad. Con la misma base del año pasado y algunas modificaciones (Milesi y Bocanegra de titulares) echó a andar el proyecto 2020, cuyo conductor es el laureado Ramón Díaz, el argentino que dirigió a la selección paraguaya.
Al local no le pesó el papel de debutante y volcó todo su poder ofensivo de arranque, pero descuidó su retaguardia al adelantar sus líneas; consecuentemente una contra orquestada por el lado derecho, más un centro quirúrgico de Antonio Bareiro, encontró solo y con todo el arco a su disposición al inoxidable Oscar Cardozo. Tacuara se elevó con elegancia, colocó el pie y la empujó para decretar la apertura del marcador al minuto 4.
La polémica se instaló temprano ya que el VAR no intervino a sabiendas de una evidente mano de Nicolás Milesi en la acción previa al gol.
12 sufrió otro golpe minutos después. El mediocampista José Montiel se retiró al verse impedido por un rodillazo en las costillas. Allí se descompaginó la propuesta del técnico anfitrión Daniel Farrar al perder fuerza y el Guma se adueñó del trámite, aunque tuvo uno que otro sobresalto como un tanto anulado por off side a David Mendieta.
Si bien 12 mereció el empate por todo lo que generó en ofensiva, Libertad encaminó el resultado de la mano de su goleador, Oscar Cardozo que, con un remate fuerte, bajo y cruzado puso el 2-0 a los 34’.
La secuencia de situaciones siguió en la complementaria. Sin embargo, la visita se cerró con maestría y le cortó los caminos a un conjunto ñandutí que coordinó bien sus incursiones, pero le faltó algo más de inspiración en los metros finales.
Antonio Bareiro, sobre tiempo cumplido, firmó el 0-3 con un estupendo salto, como ya nos tiene acostumbrados.
Victoria inobjetable de Libertad, que acomoda su equipo y fija el objetivo en cortar la hegemonía de Olimpia.