
Las cifras las dio la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, quien anotó que la participación fue del 46,01 por ciento, una cifra que varios analistas pusieron en duda dada la poco habitual soledad de los centros de votación a lo largo del país este domingo, en comparación a este tipo de certámenes electorales.
“Para que tomen nota todos los que tiene que tomar nota. Es la victoria número 22 en 19 años”, dijo un exultante Maduro apenas terminó de hablar Lucena, y luego convocó a un gran diálogo nacional para “sellar la paz”.
Nunca antes, un candidato en Venezuela había ganado con tan alto porcentaje de ventaja, 46,5 por ciento, sobre su más inmediato seguidor.
Poco antes de divulgados los primeros resultados por parte del CNE, el opositor Henri Falcón, salió a desconocerlos: “No reconocemos este proceso electoral como válido, cierto, realizado. Para nosotros no hubo elecciones, hay que hacer nuevas elecciones en Venezuela”.
En su entendimiento anticipado de los resultados que se avecinaban, también culpó abiertamente al abstencionismo –el gran protagonista de la jornada– como el otro motor que precipitó su derrota.
“Mientras más abstención, más posibilidades de control de manejo absoluto de un gobierno que está acostumbrado a esto, a la trampa, a la manipulación, la coacción, a la presión a jugar con la dignidad de nosotros”, agregó.
El pastor cristiano Javier Bertucci, tercero en el conteo, también había dicho que desconocería los resultados si estos resultaban muy ajustados, antes del anuncio del CNE: “Si este resultado está muy cerrado, nosotros inmediatamente vamos a desconocer los resultados (...) Lo más valiente que haría este gobierno sería repetir estas elecciones y él (Maduro) retirarse como candidato”.
Sin embargo, tras los resultados Bertucci dijo a Maduro que "lo más valiente que puedes hacer por Venezuela, es repetir las elecciones y dejar que esta nación renazca", en un mensaje en su cuenta de Twitter.