
La víctima, Luis María Jara de 15 años, estaba con un amigo, un tal Tatú, sentado frente a su vivienda tomando tereré cuando se proximaron dos sijetos con sus rostros cubiertos con cascos protectores en una motocicleta de mujer de color gris, desde la cual el acompañante le disparó.
El jovencito alcanzó a correr hacia un baldío hacia el fondo de su vivienda, pero unos metros después cayó muerto en el lugar.
El médico forense doctor César González Haiter dictaminó que Luis María recibió un disparo en el tórax y le afectó el corazón, diagnosticando como causa de muerte “shock hipovolémico por herida producida por arma de fuego”.