
El comisario Rufino Acosta Gill se desempeñaba como subjefe del Departamento de Antisecuestros de Personas de la Policía Nacional y fue abatido este jueves durante un enfrentamiento con delincuentes en Capitán Bado, Departamento de Amambay.
Teófilo Giménez, jefe de Seguridad de Pedro Juan Caballero, lo recordó como una persona dedicada a su trabajo y con una excelente trayectoria dentro del cuadro policial.
"Es un golpe muy grande para la familia y para la Policía Nacional, se dedicaba mucho al trabajo, fue una excelente persona", resaltó.
Giménez detalló que se encontraban tras los pasos del grupo que perpetró el secuestro del agroganadero Silvino Villalba, de 65 años, y de su capataz, quienes el martes pasado fueron llevados por un grupo de malvivientes. Finalmente, ambos fueron liberados tras el pago de un rescate.
"Todos los delincuentes son de nacionalidad paraguaya y cada uno de ellos cuentan con varios antecedentes por secuestro, homicidio, robo agravado, entre otros”, especificó el uniformado.
Acosta Gill realizó gran parte de su carrera en el norte del país, en la lucha contra el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Además, formó parte de los trabajos de inteligencia durante el secuestro del ganadero Fidel Zavala, registrado el 5 de octubre del 2009, en el Departamento de Concepción.
El modus operandi del grupo de hombres que cometió el secuestro de Villalba y su capataz es resguardarse en zonas boscosas, lo que representa cierto riesgo para la Policía Nacional, señaló Giménez.
El tiroteo ocurrió en un monte de la colonia Nueva Jaú de Capitán Bado, luego de que los agentes hayan localizado al grupo de supuestos captores, que se movilizaban a bordo de una camioneta, donde encontraron reales y varios elementos para cometer hechos punibles.
“La frontera no es nada fácil. Es una frontera seca y esto es así, los delincuentes fácilmente pasan del Brasil y viceversa”, describió Giménez.