
“El único golpista de este país ha sido Evo Morales”, dijo Áñez, aludiendo a que el exmandatario izquierdista indígena desconoció el veredicto popular en un referendo que se opuso a la reelección indefinida en 2016 y en los comicios del 20 de octubre, en los que ganó una polémica reelección, que la oposición atribuyó a un “fraude”, lo cual desató las multitudinarias y violentas protestas que condujeron a su renuncia.
Una de sus primeras acciones este miércoles fue designar una nueva cúpula militar, de cinco oficiales, nombrando como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas al general Sergio Carlos Orellana, del Ejército.
El “Estado nos necesita más que nunca para mantener la paz”, dijo Orellana en un discurso, en el que pidió a los seguidores de Morales que “depongan sus actitudes intransigentes”.
La mandataria también nombró un nuevo jefe del Estado Mayor de la Defensa, así como nuevos comandantes en jefe del Ejército, de la Armada (marina de guerra) y de la Fuerza Aérea.