
Según los importadores, el aumento de los gravámenes sobre los carburantes solamente generará un impacto negativo en los consumidores, así como desencadenará un incremento de la inflación.
El gerente de Dicapar, Guillermo Parra, indicó que están abiertos al diálogo con el Gobierno, a fin negociar los aumentos impositivos y analizar otras opciones para evitar un golpe a la economía nacional.
El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, firmó el decreto el 19 de diciembre pasado. En el documento se establece un aumento a los impuestos sobre el precio de las naftas, entre 500 y 1.500 guaraníes, mientras que, para el diésel entre 100 y 500 guaraníes, desde el común hasta el más refinado.