
A falta de fútbol coordinado, Olimpia consiguió los goles por la vía aérea y en dos servicios de esquina.
El primero lo hizo Carlos Rolón y el segundo fue obra de Brian Montenegro, que después se perdió el tercero en un parantazo.
Como viene siendo la temática en los últimos partidos, Olimpia no hizo un buen papel, pese a que Daniel Garnero apostó a un onceno de corte bien ofensivo.
Puso en cancha a Derlis González, Néstor Camacho, Emmanuel Adebayor y Roque Santacruz, pero la fórmula no fue la más efectiva. El equipo jugó a tranco lento.
A la vista de las carencias, el técnico recurrió a Alejandro Silva pero ello tampoco contribuyó demasiado a una mayor efectividad en la propuesta.
Defensa y Justicia ensayó un fútbol práctico, desarrollando el mismo por las bandas y generando de tanto en tanto desórdenes defensivos en el franjeado.Equilibró en largos pasajes el trámite, pero en los córners encontró la respuesta. Fueron goles oportunos que transmitieron tranquilidad, confianza y una leve mejoría ya cuando el juego acababa.
Igual, Defensa y Justicia tuvo tiempo para descontar por medio de Marcelo Benítez en tiempo añadido y se atrevió a querer forzar un empate, el que no llegó.
Triunfos no tienen sustitutos, reditúan puntos y lo ponen en carrera. Pero sigue siendo flaco el juego de Olimpia, que tal vez con este resultado tenga un poco más de facilidad para detectar las falencias, corregirlas convenientemente y empezar a acelerar.
En el compromiso fue expulsado Emmanuel Adebayor por una entrada imprudente y Roque Santacruz se fue antes del final del primer tiempo por molestias físicas.