
La orden de prisión preventiva en contra del ex mandatario colorado Horacio Cartes fue dada a conocer este martes, en el marco del caso Lava Jato. Según los datos publicados por el diario O Globo, se sospecha que ayudó a escapar a su “hermano del alma” Darío Messer, considerado como el mayor doleiro.
La decisión fue tomada por el juez Marcelo Bretas, de la Séptima Corte Federal de Río de Janeiro, quien solicitó la activación del código rojo de Interpol.
Este operativo se denomina “Patrón”, debido a que así llamaba Messer al expresidente de la República. En esta etapa, el objetivo es determinar quiénes serían las personas que ayudaron al doleiro a escapar del país y ocultar sus activos.
“No estamos teniendo ningún requerimiento contra él (Cartes). Si es que el juez habría solicitado, aún no están alzando al sistema de la Interpol”, dijo el Crio. Wilberto Sánchez, jefe de Interpol Paraguay.
El jefe policial sostuvo que, una vez que se cuenta con el código rojo, se solicita a un juez que se emita una orden de captura con fines de extradición; es decir, debe existir una orden judicial, pues la notificación de Interpol por sí sola no es válida para cumplir con la detención.
En caso de que intente salir del país, en el sistema de Migraciones -integrado con Interpol- se notificará que el buscado cuenta con una alerta roja de detención, complementó.
Además, el juez Bretas emitió otras 37 órdenes judiciales a cumplir en São Paulo y Ponta Porã: 6 de arresto, 3 de arresto temporal y 18 de búsqueda y aprehensión. A las 6:45, Najun Azario Flato Turner.
En un comunicado oficial de la Policía Federal de Brasil, se destaca además que fue autorizada judicialmente la inclusión de personas residentes en Paraguay y Estados Unidos, todas con código rojo de Interpol. Dicho organismo ya ha movilizado a al menos 100 uniformados para dar cumplimiento a la orden del juez.
Asimismo, en dicho documento se señala que el objetivo del operativo es reprimir a organizaciones criminales y quienes hayan cometido lavado de dinero. Se cree que los cómplices de Messer ocultaron cerca de USD 20 millones, 17 millones en un banco de Bahamas y el resto del dinero habría sido distribuido entre políticos, casas de cambios y una abogada.
La pena máxima para la comisión de lavado de dinero en Brasil es de 10 años y la de organización criminal es de 8 años.