El dictamen de referencia presentado al juzgado indica que, Messer supuestamente integra una organización criminal y que junto a otros operadores y empleados se dedican al lavado ilegal de activos derivados de la corrupción, mediante operaciones ilegales, de compra y venta de cable dólar estadounidense.
El documento además indica que las operaciones se llevaron a cabo en el periodo de 2009 a 2017 entre Brasil y bancos en otros países. La cantidad de valores operados ilegalmente por investigadores se estima en $ 24.000.000.000.
La Policía brasileña inició ayer una intensa búsqueda para dar con el paradero de Messer en los estados de Río de Janeiro, San Paulo, Minas Gerais y Rio Grande, además de países como Uruguay y Paraguay.
La operación, que se desarrolló en seis estados brasileños, tiene en su punto de mira a un grupo de cambistas que, según la confesión de dos acusados, habría conseguido mover 1.600 millones de dólares en más de 52 países de forma ilícita.








