
El gobierno de Jair Bolsonaro informó este viernes que unos 13,7 millones de personas están sin trabajo desde que las restricciones rigieron por precaución sanitaria.
La demanda de empleos comenzó a ser más alta desde junio, ya que a partir de marzo se produjeron vacancias forzadas. Sólo en agosto, el aumento de desempleados fue de un millón de personas.
El porcentaje pasó del 10% al 14,3%, siendo esta una de las tasas más altas de desempleo en la historia del país, que se ve afectada por un contagio que supera los cuatro millones y medio de casos.
Este nivel de decaimiento refuerza la crisis desatada entre los años 2015 y 2016, cuando el producto interno bruto sufrió una caída de siete puntos porcentuales.
Solamente se ha registrado un insuficiente crecimiento anual del 1% y las estimaciones dan cuenta de que tras la pandemia, la caída económica estará en el orden del 5%.