
Rojas y otro agente llegaron hasta la casa de la mujer luego de que la Policía recibiera una llamada en la que se informaba de que ésta había fallecido. En un momento dado, Rojas se quedó a solas con el cadáver en una habitación donde, presuntamente, le tocó los pechos.
Antes de cometer ese acto, el agente desactivó su cámara corporal pero al rato lo volvió a encender por lo que el dispositivo grabó todo lo ocurrido debido a que tiene un periodo de almacenamiento en búfer, es decir, filma de igual manera todo lo que sucede dos minutos antes de ser activado.
Durante una inspección aleatoria de las cámaras de los agentes, la Policía descubrió las imágenes. Ahora se ha abierto una investigación sobre Rojas y su comportamiento en el caso.
Por su parte, la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Los Ángeles informó que se le acusa de un delito grave por contacto sexual con restos humanos sin autorización. Los fiscales recomiendan imponerle una fianza de 20.000 dólares.