
No obstante, no se descarta que el ataque haya sido perpetrado por campesinos de la zona con quienes existirían conflictos. La máquina incendiada pertenece a Abraham Frissen, quien fue contratado para realizar trabajos en la estancia donde se produjo el ataque, denominada “Tereré”.
Según los primeros datos, el hecho se descubrió está madrugada, cerca de las 3:00, aproximadamente, de acuerdo a los datos proveídos por el capataz de la estancia, quien pudo divisar a un grupo de personas saliendo del lugar.
Tampoco se descarta que el ataque no tenga relación con el EPP, puesto que también existiría un conflicto con campesinos de la zona por el cultivo de soja.