
Según el informe de la policía brasileña, el hombre, visiblemente nervioso, fue abordado por agentes del Departamento de Operaciones de Frontera (DOF) en una carretera de Ponta Porã y, tras ser sometido a algunas preguntas, finalmente terminó confesando que se había escapado con los demás prisioneros en Paraguay.
Eduardo Alves Da Cunha, oriundo del estado de Maranhao, contó que estaba cumpliendo una condena de cuatro años por tráfico de drogas en la cárcel regional de Pedro Juan Caballero, según publican medios de Ponta Porã.