
Mientras que Capiatá no fue ni sombra de sus primeros partidos coperos. Con errores puntales, cedió en su cancha ante Universitario de Perú por 3-1, por lo que tiene una casi imposible misión de revertir el marcador para seguir en carrera en la competencia.

A escobazos hunden a Capiatá
Tres escobazos fulminaron al “escobero” paraguayo. En una noche de terror, Universitario de Perú literalmente barrió con Deportivo Capiatá, que ve prácticamente sentenciada su suerte al encajar de local tres goles letales en el juego de ida de segunda fase de la Libertadores.
La fiesta patronal en honor a la Virgen de la Candelaria se arruinó en Capiatá y de paso se trasladó hasta Lima. Gran triunfo del conjunto peruano en condición de visitante, que administró con serenidad y contundencia el juego.
Los goles de Alexi Gómez y Hernán Rengifo causaron estupor en el estadio Erico Galeano luego de una primera etapa plagada de horrores defensivos.
El zaguero Jorge Paredes estuvo en una de sus peores noches, pues facilitó el primer gol, le ganaron en el salto para el segundo y en el tercero el remate se desvió en uno de sus pies.
La reacción a la desesperada del segundo tiempo dio ciertas esperanzas, que al final se desvanecieron luego de que por fin Roberto Gamarra puso el descuento con golpe de cabeza tras una asistencia también de cabeza de Dionicio Pérez.
Faltaban ocho minutos cuando Diego Manicero sentenció el triunfo para los peruanos con un remate tras asistencia de su compañero Tejada.
Un nervioso equipo de Capiatá hizo casi todo mal. Muchas grietas en defensa, lluvia de imprecisiones en el medio y arriba. La impaciencia y los nervios lo condenaron.
