
El boletín informativo de la Senad detalla que la medida e instancia final que acompaña a la política de la lucha contra el narcotráfico consiste en la quema de los cargamentos incautados tras distintos operativos.
En los últimos meses, las gestiones judiciales concedieron mayor prontitud a ese procedimiento, acción que colaboró a mejorar el trabajo de la cadena de custodia de evidencias en la disminución de cargamentos almacenados en los depósitos.
La ciudadanía, de forma constante busca conocer el destino final que tienen los cargamentos decomisados en todo el territorio nacional.
La quema de estupefacientes debe atravesar por una cadena articulada de procesos judiciales, que va desde el decomiso de cargamentos, el lacrado, almacenado y una vez lograda la fase de imputación de los involucrados, se procede al traslado de las evidencias hasta el predio donde serán incineradas, previa orden judicial.
El informe remitido de la Senad detalla que este año ya se llevan incineradas unas 17 toneladas de marihuana y 119 kilos de cocaína.
Al plan de fortalecer la delicada labor de la Dirección de Custodia de Evidencias de la SENAD se ha sumado el descongestionamiento de los depósitos.
En lo que respecta al sitio donde se llevan adelante las quemas, la Senad ha tomado de forma provisoria espacios comprendidos por las instalaciones de Vetorial S.A y a sus hornos industriales, además del predio del Arsenal de Marina de la Armada Paraguaya.
La necesidad de contar con un establecimiento exclusivo, para la destrucción de evidencias, ha movilizado a las autoridades de la Senad a la obtención de recursos para la construcción de un horno pirolítico en la zona de Chaco i. Con el acatamiento de todas las disposiciones y normativas ambientales la nueva sede ya se encuentra con obras que han adquirido importantes avances.