
En charla con Telefuturo, la doctora Adriana Amarilla mencionó que pese a que se pueden hacer encuentros de amigos o familiares con hasta 12 personas, actualmente todavía no se permiten los cumpleaños infantiles porque el riesgo es muy elevado al no existir un acostumbramiento a las nuevas medidas de parte de los niños.
En cambio, señaló que los menores de edad ya podrán salir con sus padres al supermercado o al mercado, por ejemplo. No obstante, aclaró que lo recomendable es que todavía no los saquen. “Vamos a aprender a reincorporar a los niños a nuestras actividades. Es mucho lo que deberán aprender”, señaló sobre el modo covid de vivir.
Consultada sobre los actos de colaciones de los estudiantes, Amarilla indicó que sí estarán permitidos al liberarse el rubro de los eventos sociales, siempre y cuando se cumplan las medidas sanitarias. “No será igual que antes, lastimosamente es lo que le toca a esta promoción”, acotó. También las bodas están permitidas pero respetando el límite de 30 personas presentes.
Sobre la situación de las canchas sintéticas, la entrevistada aclaró que se pueden realizar las actividades físicas espontáneas al aire libre con hasta cuatro personas. “Pueden ir a jugar un partido entre cuatro personas, dos contra dos”, dijo.
En el caso de la apertura de las fronteras, la experta señaló que depende de los acuerdos bilaterales entre los países. Y adelantó que se trabaja en un plan para habilitar los vuelos, aunque no pudo precisar una fecha posible para su implementación.
Los sepelios y velatorios siguen con restricciones, con el número familiar reducido más cercano, ya que uno va a dar sus pésames y tiende a abrazar a la familia del fallecido, de acuerdo con el argumento dado por Adriana Amarilla.
En tanto que se está analizando qué pasará con la fiesta de la Virgen de Caacupé y luego las demás de fin de año. En ese sentido, se está analizando la posibilidad de que la Virgen recorra los distintos departamentos. Sobre la peregrinación que acostumbran a realizar los creyentes, afirmó que no le preocupa ese aspecto, siempre que los ciudadanos que hagan la caminata no pertenezcan al grupo de riesgo. “Yo prefiero organizar, no simplemente prohibir y que luego nos enfrentemos a una sorpresa que no podamos controlar”, puntualizó.