
El juvenil Matthjis de Ligt adelantaba a los 4' y con la ventaja pasaban a ganar 2-0 en el global en razón del 1-0 de la ida.
Luego Hakim Ziyech sobre los 35' establecía el 2-0 parcial. Y en Ámsterdam ya era una fiesta total.
No era para menos; una final europea estaba tan cerca luego de dos décadas de larga espera.
Y aquí entra en acción Lucas Moura, y se encargó de conducir al equipo a la historia grande de la Liga.
Tuvo sus opciones que últimamente haya recibido el conjunto de Erik Ten Hag. Fue a los 55', 59' y 95'.
El último, tras una carga rápida que el brasileño resuelve de media vuelta, con posición incómoda pero suficiente para vencer la estéril arrojada de Andre Onana.
Tottenham pasa a la final en un trámite no apto para cardiacos. Virtud para el equipo del argentino Mauricio Pocchetino que no bajó la cabeza nunca y tuvo sostenida bien fuerte la fe en mano para llegar a su primera y épica final continental.
En la espera ya estaba Liverpool, que tras derrotar a Barcelona, promete una final de emociones nunca antes vividas.