La primera fracción del encuentro tuvo sus emociones a pesar de la falta de gol. Cerro Porteño fue mucho más, por momentos lo acorraló a Olimpia ganando todos los rebotes y en el mediocampo, Rojas y Palau se impusieron en fuerza a Sánchez y Ortiz.
Olimpia, que estaba atado en todos lo sectores, fue saliendo de a poco del acorralamiento y pudo respirar más. Comenzó a hacerse sentir en ofensiva y estuvo a punto de marcar con un cabezazo de Néstor Camacho, que fue salvado milagrosamente por Raúl Cáceres.
A los 17 minutos, Cerro volvió a rozar el primer gol. Tras un centro magnífico de Raúl Cáceres, Alfio Oviedo aplicó un testado, que caprichosamente pegó en el palo izquierdo franjeado, para luego salir afuera.
El Decano replicó con un cabezazo desviado del chico Fernando Cardozo, que se fue increíblemente desviado.
Sobre el final del primer tiempo, el Ciclón volvió a darle presión al acelerador y tuvo todo para llegar al primer tanto, pero la falta de efectividad ofensiva y un extraordinario Alfredo Aguilar, impidieron que se abra el marcador.
Diego Churín tuvo un cabezazo en la entrada del área chica, pero la pelota se fue sobre el travesaño y tras un penal tonto de Sergio Otálvaro, quien bajó el balón con el brazo, la suerte parecía sonreirle a Churín.
Pero no fue así, Alfredo Aguilar, con la tranquilidad que solo él tuvo, le aguantó hasta el último y le acalló el grito sagrado a Diego Churín desde los doce pasos.